Misión Aprendizaje

Aprendiendo con el Ejército de Tierra

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Carta de un soldado

24 Mayo 2009 · Escrito por: Marta · 2 Comentarios · Curiosidades

Nos ha llegado esta carta de un soldado que ha realizado varias misiones internacionles.

La ha mandado a nuestra sección de contacto, pero la publicamos aquí, con su permiso, para que la pueda leer más gente.

Refleja estupendamente como es la vida militar: Vida Militar

Carta

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2 comentarios hasta ahora ↓

  • Eduardo

    Contestación a la carta del soldado anónimo:

    Estimado y respetado amigo,

    Usted dice “Deseo mantener el anonimato
    porque no tiene mayor importancia el rango que posea o mi nombre y apellidos”.

    Tiene usted razón, las virtudes de una persona no se miden por su cuna, profesión, rango o apellidos, se miden como usted muy bien dice, por esos valores que hoy no están de moda, y yo añadiría que en proceso de extinción, y que de encontrarse en algún lugar, muchos están politizados.

    El honor, el compañerismo, el espíritu de sacrificio, la disciplina, el valor, la
    honradez, la preparación y competencia profesional son sólo algunos de los pilares en los
    que se basa, no solo la milicia, como nos comenta, sino que lo son también de aquellos civiles que los hemos aprendido desde nuestra infancia, los hemos practicado durante nuestra vida profesional y hoy, en el ocaso de nuestras vidas, se nos hace muy difícil entender y/o comprender que hayan quedado relegados al olvido, y para algunos sean completamente desconocidos, o, en el peor de los casos, hipócritamente ignorados.

    Felicidades, amigo, por estos 20 años de Misiones Internacionales de las Fuerzas Armadas Españolas.

    Un cordial saludo de un civil jubilado.

    Eduardo

  • Chus B.

    Suscribo lo comentado por Eduardo, pero hago una pequeña matización: las virtudes siempre son humildes, no se jactan, son discretas.
    Las personas realmente grandes, por lo general, no lo pregonan, sólo se las echa de menos cuando faltan, brillan con luz propia sin que nadie tenga que alabarlas….
    Por otra parte, Eduardo, conozco, en medio de una generalizada mediocridad, personas muy válidas, que no se dan por vencidas y luchan por defender esos valores de los que usted habla en su comentario. Quizás sean pocas, quizás no hagan ruido. Tampoco el trigo cuando está creciendo lo hace y da un verdor inigualable que alegra nuestra vista en los campos y nuestro paladar con un pan de calidad.
    Siempre hay un espacio para la esperanza.
    Y el Ejército es un muy buen trigal. Seguro….